viernes, octubre 24, 2008

Los nueve de 2008

La temporada se nos escapa casi sin darnos cuenta. No sé a vosotros pero para mí es como si hace apenas un par de semanas comenzara la Vuelta a Murcia, la carrera de casa. ¡Y qué lejos cae ya! Ni con esas. Cierro los ojos y aún me veo acumulando papeles en la mesa con las preinscripciones para la ronda murciana. Lo cierto es que han transcurrido casi ocho meses desde entonces. Ocho largos meses en el calendario de trabajo, en el de la vida diaria pero que, por algún motivo, se acortan en mi mente cuando de ciclismo se trata. No resulta sencillo resumir el mejor año del ciclismo español en sólo unas cuantas líneas. Qué mejor que repasar estos meses con los nueve protagonistas de una temporada para la historia.

Febrero, la hora esperada

Ya lo avisaba Marc Madiot. Philippe Gilbert tenía cualidades suficientes para convertirse en uno de los mejores corredores del mundo. Los destellos ya habían aparecido en los últimos años pero no ha sido hasta este 2008 cuando el valón se ha asentado en la élite. Su arranque de temporada fue sencillamente espectacular. Dos etapas y la general oficiosa de la Challenge de Mallorca sirvieron de anticipo de una de las imágenes más recordadas aún a final de año. Su ataque en Het Volk nos demuestra que el ciclismo de antaño aún sigue vivo, que aún se puede ganar derrochando fuerza y energía a muchos kilómetros del final. Gilbert se ganó su salto a Silence - Lotto tras un año muy completo, en el que abandonó esa segunda fila de candidatos para dar el salto al lugar que corresponde sólo a los grandes. París - Tours cerró el gran año de Phil.

Marzo, la locomotora también vuela:

Para muchos el ciclista con más calidad del pelotón mundial. Un corredor capaz de levantar de su asiento a todo buen aficionado. El suizo Fabian Cancellara ha vuelto a demostrarnos que nada queda fuera de su alcance. Determinante en el Tour, apabullante en la Gran Muralla China, Cancellara también se ganó a pulso el título de mejor corredor del mes de marzo. Amigo de los elementos. 'Canci' no rehuye del agua, el frío, el barro y la tierra... los básicos de la Montepaschi Eroica, la Roubaix a la italiana. El helvético conquistó el sur. Sin rival en la Eroica, prolongó su envidiable estado de forma anotándose su primera ronda por etapas importante, la Tirreno - Adriático. Para muchos la confirmación de que Cancellara no tiene techo. Para otros, todo lo contrario. El palmarés de la carrera de los dos mares está repleto de buenos contrarrelojistas e incluso sprinters. "Aún deberá ganar algo más para contar con él en pruebas de tres semanas", aseguraban desde los foros, el reducto donde decenas de aficionados encuentran un lugar en el que dialogar de este deporte. Fabian no se conformó con Tirreno y asaltó Milán - San Remo con uno de esos ataques que ya sólo él es capaz de realizar. "Me voy". Y se va. Tan fácil de decir como difícil de conseguir. ¿Descubrirá un nuevo techo en 2009?.

Abril, un flamenco en De Ronde

Triunfar en Meerbeke significa entrar a formar parte de la gran historia de este deporte. Alzar los brazos en De Ronde siendo flamenco y portando el maillot tricolor de campeón de Bélgica te asegura volar en el aire de Flandes durante décadas. Los más viejos del lugar hablarán de tí y contarán la historia de aquel compañero, que no gregario, de Tom Boonen, que un día enseñó a todo el mundo el rojo, negro y amarillo de su maillot. ¡Brazos arriba Stijn! ¡Qué no falten los adjetivos! Devolder es, sin duda, el ciclista belga más completo de la actualidad. Fino contrarrelojista, enamorado de las carreras de tres semanas y, como buen flamenco, conocedor de la grandeza de las Clásicas. Abandonó a Bruyneel en busca de protagonismo. Quería liderar a Quick Step en el Tour de Francia, en la Vuelta, una carrera a la que aprecía y en la que está convencido de que puede brillar. Sin embargo, su gran logró llegó en abril, un mes, en principio, reservado para otros compañeros.

Mayo, victorias a la orilla de Cádiz

"Hola Alberto. Has de retomar los entrenamientos y volar para Italia. El sábado arranca para tí el Giro". Una conversación entre Johan Bruyneel y Alberto Contador que bien pudo acaecer bajo una sombrilla bien clavada en la arena de una tórrida playa gaditana. El año no había empezado nada bien para el último vencedor del Tour de Francia. El pinteño lloraba en Mallorca la decisión tomada por ASO. Una decisión que, por otra parte, le convertiría en el primer español en apuntarse la general de las tres grandes vueltas por etapas. La Vuelta, la esperada. El Giro, la sorpresa en el camino. Contador no contaba con tener que participar en una carrera que ni siquiera entraba en los planes de su equipo diez días antes de que las bicicletas echaran a rodar en Palermo. Zomegnan quería al madrileño y Bruyneel debía ponerlo guapo para una carrera olvidada en España desde los tiempos de Abraham Olano. La idea consistía en aguantar hasta que el cuerpo dijese basta. Sin embargo, Alberto pertenece a la estirpe de los escaladores y, por si fuera poco, no gana peso aunque no se encuentre compitiendo. El líder de Astaná resistió entre los primeros de la general, lo que le obligó a no caer a la tentación del abandono y, casi sin buscarlo, acabó vistiendo un rosa que despertó las envidias de más de uno. Cierto es que tanto él como su director supieron jugar con sus rivales, insistiendo en que el español se encontraba lejos de su mejor momento, pero eso también forma parte de este deporte.

Junio, la ilusión y la esperanza

La mejor victoria en esta campaña para Alejandro Valverde fue la Lieja - Bastogne - Lieja, por lo que significa y por el peso de una prueba como la Doyenne. En cambio, su mejor mes fue junio, por la cantidad y calidad de sus victorias aunque, sobre todo, por la fuerza y la superioridad demostrada ante rivales de la entidad de Cadel Evans o Levi Leipheimer. El de Caisse D´Epárgne ilusionó a sus aficionados, a su equipo y puede que incluso que a él. Sus dos etapas en Dauphiné Libéré, test previo al gran reto del Tour de Francia, nos hicieron creer que este año sí, que Alejandro tenía el podio de la Grande Bouclé en sus piernas. El principal motivo que condujo a esta conclusión fue su gran mejoría en la lucha individual. Valverde ganaba una crono de casi treinta kilómetros en el pequeño Tour y dejaba entrever que el gran problema de los últimos años podría haber quedado en el pasado. Nos equivocamos. Al murciano se le volvió a cruzar la ronda gala, todo después de exhibirse en Talavera de la Reina, logrando un maillot rojigualda que, aunque no luce, bien cuenta en el palmarés. Y es que como reconoce Valverde, 2008 ha sido su mejor temporada como profesional.

Julio, un Sastre sin remiendos

El ciclismo se encuentra lleno de ciclistas desaprovechados. De hombres que podrían haber sido pero que no fueron. Ya lo decía Ronaldo: "La potencia sin control..." Pero el mundo del pedal también nos ofrece el ejemplo de aquéllos que consiguen lo que se proponen a base de esfuerzo, trabajo y perseverancia. Antagónicos. El motor de Carlos Sastre es uno de los más fiables del mundo. Siempre a punto, preparado para dar el máximo cuando de él se requiere. Sin embargo, siempre había otros mejor engranados, que conseguían superar al diésel del abulense en la cita clave de las grandes carreras. No esta vez. Carlos había marcado la equis en donde sólo los campeones se atreven, en la cima más mítica de este Tour de Francia, en las 21 curvas de Alpe D´huez. Los guardaespaldas de Cadel Evans ya habían recibido sus instrucciones, Marc Sergeant preparaba la fiesta en una céntrica discoteca parisina. Todo al traste. Sastre quería el amarillo y lo iba a conseguir a lo grande, despejando cualquier tipo de duda. Menchov estalló en su anhelo por perseguir al de CSC, Evans, desesperado, buscaba aliados donde no los había... el Tour volaba para El Barraco.

Agosto, lágrimas bañadas en oro

Un premio que se dilucida cada cuatro años bien merece un esfuerzo. Aunque para lograrlo haya que viajar a los adentros de una cultura milenaria, a un emplazamiento tan único como desconocido para el ciclismo profesional. Sólo cinco corredores por equipo, algunos ni eso, y un terreno quebradizo en el que apostar por un vencedor y acertar se convertía casi en quimera. Anulados los dos grandes favoritos, Valverde y Bettini, la responsabilidad recaía en los segundos espada. 'Samu' y Rebellin. Andy Schleck viajaba con ellos, no así Fabian Cancellara, un polizón que se saltó todos los peajes y que hasta arrastró a otros dos corredores con él. Ni el pedaleo inhumano del suizo apartó al asturiano de su objetivo: el oro. Lagrimas que irrumpían después de una temporada arriesgada, en la que se confió en el cambio. Tour, Juegos y final de campaña. Tan arriesgado... que funcionó.

Septiembre, el valor de la espera

¡Cómo cambia la vida en tres años! Que se lo pregunten a Alessandro Ballan. Sin duda, uno de los recuerdos que mejor conservo del Mundial de Madrid. El italiano fue convocado por Franco Ballerini para la cita española. Sin embargo, su juventud le dejó sin competir. Ballan tuvo que conformarse con ser el primer reserva de la azzurra, por delante del veterano Davide Bramati. Ambos mantenían posturas muy diferentes frente a una misma situación. Mientras Bramati conversaba amigablemente con todos los que concurrían la zona de boxes minutos antes del comienzo del Mundial, Ballan se refugiaba en un rincón del centro de operaciones de la selección italiana. Solo. Aparatado. Sonreía cuando se le reclamaba para una fotografía pero se le notaba alicaído, decepcionado por no poder debutar en todo un campeonato del mundo. Tres años después no sólo formaría parte del conjunto azzurro, sino que se convertiría en el nuevo jersey arco iris. El corredor del conjunto Lampre remataba el excepcional trabajo de todo su equipo con un ataque en los kilómetros finales al que nadie pudo contestar.

Octubre, el príncipe que quería crecer

Segundo clasificado en el Mundial de Varese, Damiano Cunego ha completado un año repleto de sobresaltos, con grandes picos aderezados con victorias de primer nivel pero, a la vez, con decepciones que ponen en duda las auténticas aptitudes del corredor de Cerro Veronese. El transalpino sigue insistiendo en las pruebas de tres semanas. Su fijación recuerda en cierta medida a la que mantiene el que muchos señalan como su 'homónimo español'. Sobran los nombres, aunque bajo mi punto de vista en poco o nada se asemejan Valverde y Cunego. Se estrelló contra el Tour pero brilló en el resto de objetivos. Victoria sin paliativos en la Amstel Gold Race, demostración de clase en el País Vasco y brillante despedida de 2008 adjudicándose su tercer Giro de Lombardía. Cunego rompió la carrera en la ascensión al Civiglio y se presentó en solitario en la línea de meta de Como. Para la próxima temporada, el italiano continuará buscando su identidad, el camino adecuado en el que crecer como ciclista. Su victoria en el Giro queda cada vez más lejana pero sus éxitos en el resto de pruebas le convierten en uno de los mejores corredores de todo el pelotón.

2 comentarios:

Gabriel dijo...

Gran repaso, si señor.

Logicamente, se quedan fuera otros grandes momentos, pero es imposible reunir todos en 9 citas. Eso si, como el año tiene 12 meses, podias poner 3 "bonus tracks" con momentos que no hayas podido meter. Por ejemplo, Kirchen en el muro de Huy, la primera victoria de Sylvain en el Tour...Pero tal y como esta planteado el repaso, nada que reprochar.

Saludos.

Andrés Cánovas dijo...

Gracias por tu comentario.

La verdad es que había hueco para otros corredores. Sobre todo me he quedado con muchas ganas de incluir a Mark Cavendish como gran dominador de los sprints este año. Chavanel, Kirchen... la verdad es que había más candidatos, aunque me he quedado con estos nueve porque creo que representan uno a uno el transcurrir de esta temporada.

Un saludo.