martes, mayo 20, 2008

El cazador de Conegliano

Contador vende la moto como nadie. Ya lo advertí el pasado viernes. Resulta imposible rendir al nivel que está mostrando el pinteño en este Giro sin preparar, al menos mínimamente, una carrera como esta. Primero la playa y después la muñeca, Contador y su director van a poner las mil y una pegas antes que reconocer que están en Italia para ganar el Giro. Lo único cierto es que la carrera le está viniendo perfecta. Es el primero entre los favoritos pero cuenta con la ventaja de no ser el líder, lo que permite a Astaná no tener que tomar la responsabilidad en momentos en que la maglia rosa corra peligro.

Lo mejor es que Quick Step sí que defenderá la maglia rosa de Giovanni Visconti. El siciliano ha completado una muy buena crono este martes y a partir de ahora va a luchar el liderato hasta que aguante. Cuenta con una amplia ventaja respecto a sus perseguidores, por lo que no debería pasar excesivos problemas en el día de mañana. Sorprende que no arrancó nada bien este Giro pero con el paso de los días, y la maglia rosa a las espaldas, Visconti parece haber encontrado su mejor golpe de pedal. Todo esto favorecerá, y mucho, a Astaná, ya que no tendrán que responder en primera persona a los previsibles ataques de hombres de LPR, Diquigiovanni, Liquigas y Saunier Duval. Los Bosisio, Piepoli, Simoni o Pellizotti no van a tener nada sencillo abrir hueco respecto al pelotón, al no ser claro que Gárate o Efimkin formen parte de esas fugas y que Carlo Guardascione dé por buenas las escaramuzas.

Pero el triunfador de la crono ha sido Marzio Bruseghin. Si, el mismo que al acabar la pasada temporada aseguró que se retiraba. No fue una mera amenaza, ya que la revista Bicisport, una de las más prestigiosas de Italia, publicó en su número de diciembre un amplio reportaje sobre la nueva vida de Bruseghin. En este reportaje aparecían fotos del transalpino que no auguraban para nada el desenlace de la jornada de hoy. Marzio aparecía sentado a la mesa, rodeado por una clase de alimentos que muy pocos corredores probarán durante su carrera ciclista, incluso estando fuera de temporada. Camisa de franela, pantalones vaqueros bien calzados hasta arriba y botas de cazador. Esa iba a ser la nueva vida del por entonces ex ciclista, que viviría gracias a una casa rural en la que compartiría la vida campestre con los huéspedes que por allí pasaran. Sin embargo, Lampre hizo un último esfuerzo para retener a un corredor del que creían que aún podían sacar más partido. Saronni aseguró al italiano que sería el líder en el Giro, ya que Cúnego decidió muy pronto que esta temporada se centraría en el Tour, y un poco eso y otro poco el gusanillo han provocado que el ex de Brescialat, Banesto o Fassa Bortolo haya acabado de nuevo en el conjunto italiano.

Por cierto, la crono preciosa. El final en Urbino ha sido simplemente un regalo para los sentidos. Carreteras estrechas, el público disfrutando en las aceras atestando las calles de esta localidad. Insisto en que el Giro se lo curro muchísimo con estos detalles. No digo que no lo hagan los demás pero tengo claro que RSC lo maquina más y mejor.

La Volta se la ha jugado con un recorrido alternativo, sin finales en alto, y, por el momento, la atención en medios es, casi, insignificante. Una pena, porque participación hay de sobra en las carreteras catalanas. Por el momento, dos de dos para el noruego Hushovd, que se está especializando en ganar prólogos. El Dios Trueno está olvidando un mediocre 2007 gracias a una primera parte del año en la que se ha dejado ver mucho más que la pasada temporada al completo.

lunes, mayo 19, 2008

El buen Giro de un equipo

Jornada de descanso en el Giro de Italia. Descanso merecido, más después de unas primeras nueve etapas en las que prácticamente ha habido oportunidades para todos. Sólo los contrarrelojistas han permanecido agazapados y ese debe lo saldarán con intereses en la jornada de mañana martes. Tras la victoria de Bosisio en Pescocostanzo la carrera ha concedido dos bises a dos de los corredores más en forma en este inicio de corsa rosa. Riccardo Riccó y Daniele Bennati impusieron su ley en sus respectivos terrenos. El 'Cobra', al que todos los redactores bautizan como la 'Cobra' pero al que seguiré mentando con el artículo masculino, se está convirtiendo en el Valverde de este Giro. Sobran las explicaciones acerca de la metáfora, el que presenciara el final en Tívoli se percataría por si sólo de las semejanzas entre el de Sassuolo y el murciano. Por su parte el arezziano de Liquigas ha vuelto a demostrar que es el más rápido del lugar, más aún con la ausencia de Alessandro Petacchi. Sólo el rapidísimo, aunque aún irregular, Cavendish se ha atrevido a poner en duda la superioridad del velocista transalpino. Eso sí, lo sufrió Bennati en la línea de meta San Vincenzo. Una victoria en casa vale doble y Paolo Bettini decidió que merecía la pena meterse en el sprint, a pesar de que ése era para los velocistas puros. No importa, el Grillo no lo es porque no quiere, porque ha demostrado más que sobradamente que, cuando hay medirse cuerpo a cuerpo con los denominados sprinters, él tiene capacidad suficiente para discutir el triunfo de etapa. Por escasos centímetros superaba Bennati a un Bettini que se quedaba con el regusto amargo de un segundo puesto en casa.

Repasadas las dos últimas jornadas me gustaría ahondar en una de las polémicas más candentes en la Italia ciclista. Seguir el espacio que la RAI dedica al análisis de la jornada una vez que ésta ha concluido, es un placer. Periodistas, ciclistas y expertos discuten acerca de lo que acaban de ver y de lo que espera en días venideros. Además, el set se monta en plena línea de meta, a escasos metros de una afición que disfruta de sus ídolos con sus propios ojos. Cuesta, y mucho, imaginar que algo así pudiera realizarse en España. Resulta casi imposible reunir a nuestros ciclistas alrededor de un plató al término de una jornada, más aún hacerlo día si y día también. Masaje, descanso y cena es parte obligada de la vida ciclista... la atención a los medios, más en los momentos por los que pasa nuestro deporte, debería de serlo de igual modo. Es cuestión de que los equipos lo planteen como parte de las obligaciones de cada corredor. Al fin y al cabo son minutos de publicidad para la marca. Se hace en el fútbol con las ruedas de prensa, en motociclismo, en Fórmula 1 y hasta en tenis. Falta que el ciclismo, al que casi siempre le cuesta un poco más que al resto, dé el paso adelante.

Pues bien, una de las discusiones más interesantes de estos últimos días en el processo es la que pone en tela de juicio la táctica que LPR está siguiendo en este Giro de Italia. Por un lado, hay un sector muy importante de los periodistas especializados que no comprende la actitud de los hombres de Fabio Bordonali. Para ellos, muchos de los movimientos de LPR están teñidos con tintes anárquicos. La jefatura de Danilo Di Luca está siendo descuidada y muchos están olvidando el verdadero objetivo con el que vinieron a la carrera. Para los defensores de esta teoría sirven como ejemplo la actitud de Gabriele Bosisio, que buscó el triunfo de etapa en vez de descolgarse para echar una mano al Killer de Spoltore, y el movimiento de Daniele Pietropolli en el final de etapa en Tívoli. En esa jornada Di Luca perdió posiciones en el descenso previo a meta, por lo que inició el repecho final muy retrasado. Pietropolli se 'olvidó' de su líder y sprintó por el triunfo de etapa, llegando incluso a arriesgarse a que un corte hiciera perder un par de segundos a su compañero.

A pesar de estas opiniones, yo mantengo que el trabajo de LPR en este Giro está siendo de notable alto. Danilo Di Luca ha respondido a lo que se le pedía, a pesar de no haber podido conseguir un triunfo de etapa, y sigue luchando por la maglia rosa de Milán. El abruzzese es uno de los máximos candidatos al triunfo final e incluso Andreas Kloden le señala como el más peligroso de cuantos ciclistas siguen en carrera. Es más, si hablamos del trabajo de LPR el adjetivo que mejor definiría la labor de los gregarios es impecable. Sólo hay que recordar la fila india que organizaron los de grís y verde en el final en Agrigento. Toda la formación trabajó para su líder y lo dio todo para lograr un doble objetivo: el triunfo de etapa con Di Luca y demostrar que LPR no es una mera comparsa alrededor del de Spoltore. Giairo Ermeti, Riccardo Chiarini y Paolo Bailetti, en teoría los corredores con menos nombre del equipo, completaron una primera ascensión perfecta. Posteriormente, Bosisio y Pietropolli enfilaron el grupo en la subida definitiva y, para redondear el esfuerzo colectivo, Paolo Savoldelli fue clave en la caza de Joaquim Rodríguez en los metros finales. En las siguientes etapas los LPR se centraron en arropar a su jefe y apenas se dejaban ver en algún intento de fuga. Sólo Gabriele Bosisio camino de Pescocostanzo se desgastó en un objetivo distinto a ayudar al incuestionable líder. Sin embargo, tampoco tacharía de anárquica la actitud del lombardo. Siempre viene muy bien contar con avanzadillas en las jornadas de montaña y, cuando llegó el momento de jugarse la etapa, Bosisio se encontró con una avería de Sella, sin duda el favorito ese día. Tampoco invitaba la situación de carrera a que el milanés se descolgara en busca de Di Luca. El rubio se encontraba en el grupo de los líderes y poco o nada podía hacer un compañero a su lado. Por poner una pega sólo comentaré que está decepcionando la prestación de Jure Golcer. El esloveno había completado un muy buen Giro del Trentino pero se encuentra muy lejos de ese nivel. Quizá la única pega a un LPR que hasta ahora está realizando un muy buen Giro de Italia.

viernes, mayo 16, 2008

La playa

¡Qué buena el agua en esa playa gaditana! Llevamos un par de semanas con un tiempo que no invita al baño pero, lo cierto, es que a principios de mayo las temperaturas empujaban al chapuzón. Que le pregunten a Alberto Contador, que cambio el culotte y la bici por el cubo y la pala. ¡Qué pena que le llamaran para correr el Giro de Italia! Vuelta al trabajo y, como cualquier currante español, al principio costó. A nadie nos gusta dejar el chiringuito playero para volver a la oficina. Alberto se hizo el remolón y comentó que si había que ir se iba pero que ir pa ná es tonteria. "Mi estado no es el más idóneo" aseguraba el madrileño. En Italia, donde no son tontos y ya se las saben todas, no se fiaban nada de nada de las palabras de un Contador que desde el primer día en Palermo ha sido espiado al milímetro por las cámaras de la televisión nacional. Para completar el cuadro, Toni Colom comentaba a los pocos enviados desde España que él y su compañero están en Italia "para tomar capuccinos, comer buena pasta y disfrutar de la carrera". Ahí es nada. Claro, no extraña el mosqueo que arrastraba el "Cobra" en la meta de Pescocostanzo este viernes.

Alberto Contador no está ni mucho menos en su mejor momento físico. Éste llegó en País Vasco, donde pudo exhibirse ante rivales de la entidad de Damiano Cúnego, Davide Rebellin o un gran David Herrero. Sin embargo, tan claro tengo que no se encuentra al 100%, como que el madrileño ha preparado esta prueba desde hace un par de semanas, al menos en previsión de que la invitación llegase, como finalmente fue, a última hora. El rumor de que Astaná podría participar en el Giro circulaba entre los corrillos ciclistas las semanas previas al inicio de la carrera. Sin embargo, pocos creían que esa invitación fuera a llegar, más que nada por dos motivos; el primero que las negociaciones del gobierno kazajo con ASO habían fracasado, por lo que nada hacía pensar que en esta ocasión fuera a ocurrir todo lo contrario, y la segunda la idoneidad de aceptar o no una invitación que podría volverse en contra del propio equipo. Tan sólo Andreas Kloeden tenía marcado en rojo esta parte de su calendario. Los otros dos líderes, indispensables para que RSC otorgará la wild card, se encontraban en franca línea descendente, a la espera de que arrancará Dauphiné Libéré, una especie de vendetta que los de Johan Bruyneel se han marcado para demostrar a ASO que se equivoca no llevándoles a su prueba estrella. Por supuesto, hablo de Levi Leipheimer y del propio Alberto Contador. Por el momento, tanto ellos dos como Kloeden siguen metidos de lleno en la lucha por la general, y eso transcurrida una semana de carrera es a lo máximo a lo que podían aspirar en el cuadro celeste.

Leipheimer y Kloden han perdido este viernes cincuenta segundos respecto a Riccó, Piepoli y Di Luca pero habrá que ver qué no ganan el martes en la crono de Urbino. En Italia están preocupados, porque les han surgido tres rivales a última hora de los que va a ser muy difícil deshacerse. El relevo de Tonkov, último extranjero en portar la maglia rosa en Milán, podría llegar este 2008 y no sólo por la amenaza de los Astaná, ya que el propio Dennis Menchov se encuentra en una coyuntura similar a la de los Contador o Kloden. Lo que para los transalpinos puede ser un problema, para el resto de aficionados al ciclismo es una bendición. El Giro gana en atención internacional y las audiencias lo notan. ¡Qué pena que en Televisión Española no hayan apostado por esta carrera!, a pesar de que el anuncio de que Contador estaría en ella llegó demasiado tarde. Y es que este Giro no sólo aporta el espectáculo propio de la carrera, que ya es mucho con un recorrido como el de este Giro de Italia, sino que además nos ofrece un ingrediente extra, de esos que calan hondo entre la audiencia y que eleva los índices de share a cotas más que respetables. La evolución de Contador es ahora mismo el principal interés para los aficionados españoles, incluso me atrevería a decir que entre los italianos. ¿Irá a más o por el contrario pagará los esfuerzos de la primera parte de la temporada y se hundirá en los Dolomitas?, ¿resistirá el envite de los italianos?, ¿Alberto está realmente muy por debajo de su nivel o todo es una farsa como la orquestada por su hoy director años atrás en el Tour de Francia con Lance Armstrong? Éso vende señores y éso es lo que necesita nuestro deporte.

La etapa tampoco ha estado nada mal. Tercera jornada que la fuga del día tiene éxito y tercera jornada en que un equipo profesional se hace con la victoria. En esta ocasión ha sido Gabriele Bosisio el que se ha coronado en la línea de meta de Pescocostanzo, una bonita cima del Abruzzo a la que se llega tras superar la coqueta localidad del mismo nombre. Bosisio es un desconocido para el gran público pero que se ha labrado un nombre entre sus colegas con sus actuaciones durante los últimos años, sobre todo el pasado en el que logró la victoria en el importante Giro del Lazio. Su compañero y jefe de filas, el abruzzese Danilo Di Luca, quería brindar un bonito espectáculo a sus paisanos y, francamente, lo ha conseguido. Ha sufrido lo indecible en el puerto donde se ha formado el corte entre los favoritos pero ha sabido mantenerse firme para resisitir la rueda de "Cobra", Piepoli y Contador. Incluso en el último puerto ha dado bastantes relevos a los hombres de Saunier, a los que ahora toca sufrir con la crono de la próxima semana, tal y como hoy lo ha hecho Visconti que ha podido mantener la maglia rosa a pesar de que el alemán Matthias Russ continúa al acecho.

jueves, mayo 15, 2008

La vida en rosa

La vida cambia en un sólo día, en unas pocas horas, en apenas minutos. Para Giovanni Visconti un Giro de tonos grisáceos ha cobrado vida y se ha convertido en una carrera de color rosa intenso. A pesar de arrancar desde su Sicilia natal, Visconti no estaba respondiendo a las expectativas que se habían generado en torno a él. Los aficionados italianos y su propia formación esperaban que Giovanni se dejara ver en estos primeros días de carrera, en terrenos que conoce como nadie, a pesar de vivir durante muchos meses al año en la Toscana, y que, además, se adaptan a la perfección al portador de la nazionale. Y lo que son las cosas, Giovanni Visconti está lejos de su mejor momento, del que le ha reportado victorias del nivel del campeonato italiano en ruta, pero aún así este quince de mayo ha logrado su mayor éxito como ciclista en toda su carrera, el liderato en el Giro de Italia, una cota que no todos los buenos corredores transalpinos consiguen a lo largo de su trayectoria profesional.

Para darle mayor emoción al final de etapa, el italiano ha logrado la preciada prenda por tan sólo unas centésimas de ventaja respecto al alemán Mathias Russ, otro de los componentes de la escapada del día. Una escapada que ha abierto brecha camino de Peschici, el mismo lugar en donde Franco Pellizotti, hasta hoy líder del Giro, vencía hace dos años. Un final duro, no apto para sprinters puros y en el que los corredores multiusos podían dar rienda suelta a sus cualidades. Uno de esos currantes multiusos, que al contrario que Visconti sí que atraviesa por un estado de forma muy dulce, ha sido el otro triunfador de la jornada. Matteo Priamo (20-03-82) ha logrado en su primera aparición en el Giro de Italia una victoria de relumbrón que, un año más, justifica la presencia de los de Reverberi en la corsa rosa. Mazzanti, Sella, Lancaster, Pérez Cuapio, Laverde... rara vez faltan a su cita con la victoria los componentes de la estructura italiana.

En esta ocasión la suerte ha recaído en Priamo, aunque si analizamos la temporada del corredor del Véneto, quizá habría que eliminar la palabra suerte de esta frase. A sus 26 años, el italiano está completando una primera mitad de temporada más que aceptable, con tres victorias ya en su palmarés. Todas llegaron después de que Priamo no fuera el principal favorito de la fuga, ya que siempre que ha ganado lo ha hecho culminando una fuga de un grupo más o menos numeroso. En sus dos victorias en Turquía parecía que había corredores con muchas más opciones que él. Y sino que le pregunten a Gustavo César Veloso y a David García, que se las prometían muy felices en el país otomano frente al discípulo de Fabiano Fontanelli. ¿No eres favorito? Victoria a la buchaca. A los dos días, y en la misma carrera, de nuevo Priamo en la fuga buena y de nuevo tapado detrás de un sprinter como Bazzayev. Sin duda, la victoria para el de CSF - Navigare, que ahí se ganó su presencia en el equipo del Giro. Tampoco ha tardado mucho en dar otra sorpresa en la corsa rosa. Priamo dedica la victoria a su equipo, una victoria que ha conseguido en una fuga en la que todos señalaban a Giovanni Visconti o Maxim Iglinskiy, fortísimo como demostró en Romandía, como principales candidatos al triunfo. A partir de ahora, Matteo Priamo no pasará de rondón en ninguna fuga de la que forme parte. Su calidad en los terrenos quebradizos y su punta de velocidad, le convierten en un rival peligroso sea cual sea la identidad de los contrincantes.

Y mañana llega el primer final en alto. Por supuesto no resultará decisivo pero sí que nos mostrará el estado real de muchos corredores a los que todavía no podemos colocar la vitola de favoritos pero que, quien sabe, pueden estar en disposición de luchar por la general. Del mismo modo, nos mostrará si los Contador, Soler o Karpets, sobre los que se cierne la duda, se encuentran en disposición de pelear con los mejores. La respuesta estará en Pescocostanzo, un final en el que Di Luca tendrá mucho que decir.

miércoles, mayo 14, 2008

Heredero de Mcewen

Un día hablas de los más viejos de lugar y al otro gana una etapa en el Giro Mark Cavendish, uno de los corredores más jóvenes del pelotón rosa. Nacido en la Isla de Man, lugar más célebre por sus míticas carreras de motociclismo que por menesteres ciclistas, Cavendish es la reencarnación de uno de los mejores velocistas de los últimos años, el aussie Robbie Mcewen. Valentía, codos y potencia, mucha potencia. Pocos sprinters tienen el reprise final del británico. Cumplirá 22 años en plena carrera pero ya puede presumir de victoria en todo un Giro de Italia, lo que ha conseguido en su primera participación. No es su primera ronda por etapas, ya que el año pasado tomó parte en el Tour de Francia. La Grande Bouclé fue demasiado para sus 21 años de por aquel entonces y hubo de contentarse con arrancar desde Londres y amagar en alguna llegada masiva. Lo mejor fue su noveno lugar en Compiégne, el día en que Cancellara dibujó una de las mejores obras maestras de la pasada temporada. Nada más para un Cavendish que se bajó en la octava jornada camino de Tignes, la misma etapa en que su jefe de filas, el autraliano Michael Rogers, pasaba del cielo al infierno en menos de un segundo.

Pocos dudan de la calidad de un Cavendish que, con el paso de los años, ganará en experiencia sin perder esa potencia innata trabajada durante años en los velódromos de medio mundo. Por el momento se le achaca su gran irregularidad y, sobre todo, la dificultad que muestra a la hora de ganar el sitio en los últimos metros. Quizá ahora que ya ha ganado en el Giro, se le comiencen a abrir las puertas de esa zona tan decisiva. Cavendish pelea por ganarse el respeto de los veteranos y parece que lo va consiguiendo, señal de ello es la acción de Paolo Bettini en el día de ayer. El Grillo se abrió al grito del británico, permitiendo que le hombre de Bob Stapleton no perdiera el hilo de los vencedores. Ni Forster ni Bennati pudieron esta vez con el de High Road, que ya cuenta en su palmarés con la gran victoria que necesita todo sprinter para convertirse en uno de los grandes.

Este miércoles nueva oportunidad para los "buenos". Di Luca y Bettini afilan el cuchillo, aprovechando que Riccó no pasa por su mejor momento después de la caída del tercer día. El de Saunier Duval tendrá que conformarse con llegar delante. Ojo también a Nibali, que está pasando muy desapercibido, sobre todo ahora que la maglia rosa es un compañero de quipo.

Dos apuntes para acabar hoy. El primero para Mr_Chon. He estado mirando estos últimos años y he encontrado corredores veteranos de las últimas ediciones. Mario Scirea participó en la edición de 2004 a punto de cumplir los 40 años y consiguió finalizar la carrera. El escudero de Cipollini es el más veterano de las últimas ediciones, sin contar a Baldato que, por meses, supera al lanzador transalpino. El segundo apunte. No suelo darme bombo pero creo que es una buena ocasión para anunciar que ayer gané la etapa en la porra de Tropela. Una pequeña alegría.

martes, mayo 13, 2008

Los más viejos del lugar

No son pocos los que ya conocen que el corredor más veterano de este Giro de Italia es el transalpino Fabio Baldato (13-06-1968). El ciclista del conjunto Lampre participa en la que es su duodécima corsa rosa, y eso que muchas temporadas ha preferido preparar otros objetivos como el Tour de Francia, olvidándose así del Giro. Este antiguo velocista, convertido en corredor de clásicas toda vez que la potencia se ha transformado en fondo y veteranía, sabe lo que es ganar cuatro etapas en la prueba por etapas más importante del calendario italiano, con la consideración de que entre sus tres primeros triunfos y el cuarto distan nada menos que diez años de distancia. Baldato alzó los brazos en tres ocasiones en el Giro de 1993, defendiendo los colores del mítico GB - MG, escuadra por la que pasaron, entre otros, ciclistas de la talla de Mario Cipollini, Johan Museeuw o Franco Chioccioli. Aquella temporada, Miguel Induráin ganaba su segundo Giro de Italia y el hoy corredor del conjunto Lampre vencía en la última etapa de ese año, coronándose en Milán como uno de los mejores velocistas del mundo. No sería hasta 2003, vistiendo los colores del extinto Alessio, cuando llegaría la cuarta etapa de Baldato en el Giro. El ciclista de Lonigo aprovechó la ausencia de los grandes sprinters en el final de etapa de Matera, otro de los lugares trampa que los organizadores de la prueba preparan en la primera semana de la carrera, para imponerse por delante de Gabriele Colombo, ya retirado con una Milán - San Remo en su palmáres, y del napolitano Giuliano Figueras. A punto de cumplir los 40 años, Baldato disputa el que será su último Giro de Italia y ni mucho menos lo hace gracias a un regalo de su equipo, el conjunto Lampre. El corredor del Veneto cuenta este año con actuaciones tan destacadas como el décimo puesto en París - Roubaix, principal objetivo esta temporada. Se retirará habiendo vencido en las tres grandes, club al que Daniele Bennati se agregó este lunes con su victoria en Milazzo, lo que gana aún más valor teniendo en cuenta que Baldato sabe lo que es ganar en Madrid, Milán y París, punto y final de las tres grandes vueltas por etapas. Sin duda, su lunar está en las grandes clásicas. A Fabio le hubiera encantado retirarse con algún triunfo en estas carreras pero tendrá que conformarse con los segundos puestos logrados en París - Roubaix y Milán - San Remo.

El segundo corredor más veterano de este Giro es Andrea Noé (15-01-1969), otro de los clásicos del pelotón transalpino. Como Baldato, Noé compite en uno de los mejores equipos italianos, en su caso Liquigas. A pesar de ser un año más joven, el corredor al que todos asociamos con sus inconfundibles gafas, disputa el que es su decimoquinto Giro de Italia, lo que cobra más valor teniendo en cuenta que no ha faltado a su cita con esta prueba desde que debutara en 1993 y que, además, sólo en la temporada del estreno hubo de bajarse de la bicicleta. Es decir, el corredor de Magenta (Lombardía), ha finalizado los últimos 13 Giros de Italia, una marca al alcance de muy pocos. Si decimos que en esos 13 años el peor puesto ha sido el cuadragésimo quinto conseguido en 2005, queda claro que nos encontramos ante un corredor duro, al que le gustan las carreras por etapas y capaz de destacar en la alta montaña. La gran diferencia entre Noé y Baldato estriba en la facilidad para conseguir victorias de cada uno. Mientras que Fabio acumula 42 triunfos en profesionales, Andrea sólo dos, aunque teniendo en cuenta la relación amorosa que el lombardo mantiene con el Giro, no extraña que una de ellas haya caído precisamente en la ronda italiana. Ésta llegó en 1998, cuando Noé competía en el seno del equipo Asics, compartiendo escuadra con Claudio Chiapucci o Michele Bartoli. La decimoprimera etapa del Giro suponía la primera llegada en alto de aquella edición y Noé no desaprovechó el final en San Marino, cima en la que los grandes favoritos optaron por vigilarse entre sí, dejando la victoria de etapa en manos de un Noé que hubo que sufrir para superar en los últimos kilómetros al colombiano Chepe González. El ciclista del equipo Kelme era virtual vencedor de aquella jornada pero el lombardo consiguió superarlo ya dentro del último kilómetro, llegando a meta con unos pocos segundos de ventaja respecto al grupo de favoritos. Sus buenas actuaciones en montaña no han tenido como premio un podio en Milán. Lo más cerca que estuvo el cajón fue en la temporada 2000, con Noé en las filas del fortísimo Mapei. Esa temporada, el de Magenta tuvo que conformarse con el cuarto puesto, por detrás de ciclistas de la entidad de Stefano Garzelli, Francesco Casagrande y Gilberto Simoni. Sin embargo, aún quedaba una de las jornadas más emotivas en la carrera de Andrea Noé. 22 de mayo de 2007, fecha en la que el de Liquigas se vestía con la maglia rosa del Giro de Italia tras el final en Nostra Señora della Guardia. La etapa era para Piepoli pero el liderato para un Noé que mantendría el maillot dos jornadas, perdiéndolo en Briançon en favor de su compañero y líder de equipo Danilo Di Luca, a la postre vencedor de esa edición de la corsa rosa.

Si clásicos en el Giro y. más que conocidos entre los aficionados, son los dos corredores más veteranos de la carrera, ocurre todo lo contrario con el tercero. El alemán Enrico Poitschke, del conjunto Milram, debuta a sus 38 años en la corsa rosa, después de una carrera bastante anónima que comenzó en profesionales de forma tardía en la temporada 2000, cuando el de Gorlitz ya contaba 30 años. Parece que todo lo relacionado con el ciclismo es tardío para Poitschke. Su salto a un gran equipo llegó en la temporada 2006, cuando Milram lo fichó procedente del Wiesenhof y hasta su debut en el Tour se produjo la temporada pasada, nada menos que con 37 años. Eso sí, el germano aseguró que cuando le comunicaron que participaría en la Grande Bouclé le dieron la mayor alegría que ha tenido como ciclista. Sufrió pero consiguió finalizar la carrera. Esta campaña debuta en el Giro y, como no podía ser de otra forma, el debut se produce la forma más tardía posible. No sólo por su edad, sino por la forma en que éste llega. Poitschke no estaba entre los seleccionados para el Giro de Italia pero la baja de Petacchi hizo que en Milram se pensaran estructurar gran parte del nueve, para que Erik Zabel contara a su lado con ciclistas de su más entera consecuencia, caso de este alemán.

domingo, mayo 11, 2008

Ricco´ devuelve la calma

Cada vez que el Giro recorre el sur de Italia, no puedo evitar que mi subconsciente asocie esos paisajes con los que casi a diario recorro para ir a trabajar, visitar amigos o simplemente divertirme en mi tiempo de ocio. Comprendo que mucha gente del norte no sea capaz de presenciar la belleza en el escaso verdor que salpica la geografía siciliana pero para los que vivimos en el sur de España, Sicilia es poco menos que un espejo físico en lo que a relieve se refiere. Cierto es que nosotros no contamos con el abundante número de templos y ruinas que coronan gran parte de montículos y valles del antiguo Reino de Sicilia pero ahí estriba otra de las peculiaridades de esta isla mediterránea, separada de la península itálica por el Estrecho de Messina.

En lo deportivo el Giro de Italia ha vuelto a mostrar cuál es su concepción de lo que es ciclismo, de cómo se ha de preparar un recorrido y qué camino ha de marcarse para ofrecer más dinamismo a una prueba de tres semanas. No me imagino al Tour de Francia a la Vuelta a España presentando en la segunda etapa un final de carrera como el que hoy han debido afrontar los ciclistas. Pequeño circuito por Agrigento, para mostrar por partida doble las bondades de esta ciudad, y final en alto en un repecho que ya coronó en 1994 a Luc Leblanc. El francés se vistió de arcoiris en 1994 por delante de Claudio Chiapucci y Richard Virenque. Con esos nombres y el mismo final, parecía complicado que los sprinters contaran con muchas opciones en el trazado siciliano. Quizá por ello eran los equipos de Paolo Bettini o Danilo Di Luca los que más empeño ponían en echar abajo la fuga del día.

Precísamente LPR ha enseñado su valía por segunda vez en sólo dos días. Después de lograr que Danilo Di Luca minimizara pérdidas respecto a Slipstream, CSC o High Road, e incluso ganara respecto a Simoni, Riccó o Contador, en la crono por equipos, hoy ha sido el conjunto que más y mejor ha trabajado en esta segunda jornada de carrera. Riccardo Chiarini, Giairo Ermeti y Daniele Pietropolli han fracturado el pelotón a su primer paso por Agrigento y Paolo Bailetti ha sido el ciclista que ha enfilado la parte delantera del grupo en las rampas iniciales de ese mismo repecho. Pero la clave del desenlace ha estado en la fortaleza mostrada por Paolo Savoldelli. El dos veces vencedor de esta carrera ha tirado como nadie cuando Joaquim Rodríguez tenía la victoria en su mano. El catalán ha abierto un bonito hueco en el último kilómetro de la etapa pero Il Falco ha echado abajo su aventura cuando Quim ya soñaba con el triunfo en la que hubiera sido su primera etapa en el Giro.

El trabajo de LPR no ha podido ser recompensado con la victoria de Danilo Di Luca. El Killer de Spoltore se ha visto superado en esta ocasión por Riccardo Ricco´, que al segundo día resucitó. Polémico como pocos, extravagante como él solo, Ricco´no estaba completando hasta ahora la temporada soñada. Dos caídas muy duras, paso desapercibido por Tirreno y Milán - San Remo, ausencia en Amstel, excursión sin premio a Lieja... demasiadas decepciones para un corredor que este año partía como jefe de filas de Saunier Duval. Los cántabros notaban, y de qué manera, el mal año del italiano: una sola victoria hasta el día de hoy en lo que llevamos de temporada, una racha que Ricco´ ha roto en cuanto ha comenzado el principal reto que él y su equipo se han marcado esta temporada, vencer en el Giro de Italia.

Entre el resto, hay que destacar la buena actuación de Alberto Contador. El madrileño ha sufrido, ha mostrado que no está a su mejor nivel... pero también ha dejado claro que va a resultar muy peligroso en la semana final de carrera. Su estado irá mejorando día a día y hoy ha demostrado que no se descarta para la clasificación general. Contador ha buscado la rueda de Toni Colom y ha peleado por las plazas de cabeza en la aproximación a Agrigento. Los escasos diez segundos perdidos en meta son casi una victoria para el escalador español, al que desde Italia no pierden de vista. Atención también a Juanma Gárate, cerca de los mejores y que destaca en cuanto arranca su prueba talismán. Por cierto, cambio de líder. Vandevelde no ha resistido entre los mejores ya ha cedido la maglia rosa a Franco Pellizotti, que da el primer premio de este Giro a Liquigas. El rubio, que esta temporada comparte jefatura con Vincenzo Nibali, es ambicioso y destaca que su objetivo es Milán.