lunes, mayo 07, 2007

Yo confieso


Ivan Basso no ha podido resistir más la presión a la que se veía sometido. El ciclista italiano ha confesado esta tarde, sin previo aviso, su vinculación con Eufemiano Fuentes, su implicación en la Operación Puerto y quien sabe qué más. El ex de Fassa Bortolo ha decidido lo mejor para él. Que nadie lo dude. Basso estaba en un callejón sin salida. Si seguía manteniendo su declaración sería inculpado eternamente. Con esta decisión, el CONI está dispuesto a reducir su pena a tan sólo un año, por lo que el italiano podría estar presto y dispuesto de cara al Giro de 2008.

Pero claro, para que haya reducción de pena tiene que haber colaboración... y eso va a significar contarlo todo, o casi. Dudo que el ex de CSC nombre directamente a compañeros de arcón congelador - tomo prestado el término de Sergio- pero, al menos, si que explicará con pelos y señales la metodología seguida por el doctor canario, lo que servirá para poner definitivamente a Eufemiano fuera de la circulación.

Personalmente, opino que esta declaración no va a tener la repercusión esperada por muchos. Que nadie piense que Basso va a comenzar ahora a nombrar a todos los implicados como quien se aprende la lista de los Reyes Godos. El ex de Discovery Channel intentará quitarse el marrón cuanto antes, colaborar en lo que haga falta pero, siempre, sin inculpar directamente a nadie. Otra cosa es que esta confesión sirva a muchos para coger fuerzas y arremeter con más firmeza frente a todos los supuestos implicados. Basso se ha convertido en el primer ciclista de la trama Eufemiano en confesar desde que se destapó todo este affaire y eso es un gran punto a favor para todos los que han estado durante meses pregonando la cupabilidad de todos los corredores.

Aún así, continúo pensando que no habría que generalizar. Con que uno solo de los implicados fuera acusado injustamente sería suficiente para personalizar los casos y tratarlos de modo individual. Durante meses he repetido que no se había demostrado nada en contra de Basso, que no había una acusación tangible en su contra. Ahora si lo hay, ahora debe ser sancionado. Ahora es el turno de los magistrados transalpinos.

2 comentarios:

Sergio dijo...

Felicidades por el post, con un magnífico titular. Por mí puedes tomar prestados todos los términos que quieras.

Andrés F. Cánovas dijo...

Ok Sergio, gracias. ¿Cómo ves que se resolverá esto? ¿Dos años? ¿uno?. Lo que parece claro es que no inculpará a nadie.

Un saludo