En lo estrictamente deportivo, Alejandro Valverde se ha hecho con su segunda ronda por etapas en lo que llevamos de temporada. Del mismo modo, se ha adjudicado su segunda Vuelta a Murcia, después de su triunfo en 2004. Pero, sin lugar a dudas, lo más importante para el murciano ha sido su victoria en la cuarta etapa, la que debía decidir la general de la vuelta. Valverde no sumó un triunfo más en su historial después de traspasar la meta de Aledo. El corredor dirigido por José Luis Jaimerena en la ronda murciana, logró de esa manera su primera victoria contra el crono desde que dio el salto a profesionales. Su trayectoria de las últimas temporadas ya hacía prever que este triunfo no tardaría en llegar. Sus prestaciones el año pasado en Romandía o País Vasco, ya denotaban una gran mejoría del murciano en la lucha individual. Es más, no quiero colocarme medallas que no son mías. Hace escasos días, Sergio, en su blog Ciclismo 2005, ya anunciaba esta victoria anunciada.
En el resto de jornadas, las victorias recayeron en José Joaquín Rojas, Graeme Brown y Danilo Napolitano. Tres sprinters que se impusieron en las tres llegadas masivas de la carrera. Personalmente, aposté por Juan José Haedo como dominador de los sprints en la ronda murciana pero la mala suerte se alió con el argentino y el de CSC apenas si pudo aparecer en la primera llegada. En San Pedro del Pinatar perdió la colocación en una llegada bastante estrecha que supo aprovechar un corredor ágil y con experiencia en la pista, caso de Graeme Brown. En la última etapa, con final en Murcia, Haedo se fue al suelo dentro del último kilómetro, dando al traste con sus aspiraciones de victoria.
Personalmente, he tenido la suerte de trabajar para Siete Región de Murcia, la televisión que se ha encargado de grabar las imágenes de la carrera y emitirla para toda Murcia. Los tres primeros días me encargué de tomar referencias de carrera, en la crono entrevisté a corredores en meta y en la quinta y última etapa viví la gran experiencia de seguir la carrera en moto con micro en mano. Realizar cuarenta kilómetros de carrera en una moto a escasos metros de los corredores es una forma de vivir el ciclismo distinta a lo que había hecho hasta ahora, y eso que ya había seguido una prueba en un coche de juez árbitro. Mi piloto fue Carlos Santos, un portugués que fue profesional durante los años ochenta y que compartió pelotòn con Álvaro Pino o Miguel Induraín, entre otros. Carlos me contó un montón de historias de su época como profesional y bastantes chismes del pelotón portugués actual mientras esperábamos a los corredores en nuestro punto de encuentro. Actualmente, realiza todas las pruebas del calendario portugués a bordo de su BMW. Espero que vuelvan a ofrecerme la oportunidad de subirme a una moto en carrera.
Antes de dejar de hablar de esta edición de la Vuelta a Murcia, querría destacar el papel de Manuel Lloret. En sus dos años en Comunitat Valenciana había dejado pinceladas de su clase, sobre todo contra el crono. El año pasado incluso llegá a vencer en una etapa en la Vuelta a Andalucía, después de rematar el trabajo realizado en una escapada. Este año, tras fichar por Fuerteventura - Canarias, no ha podido comenzar el año de mejor manera. Un tercer puesto que vale su peso en oro para él y para su equipo. Lo que voy a decir es prácticamente una burrada pero no hay que perder detalle de los matices. Lloret es el ciclista más parecido físicamente a Induráin desde la retirada del navarro. Tanto en la altura y envergadura, como en los rasgos faciales.Dejando Murcia a un lado. Ya ha comenzado la París - Niza, primera prueba Pro Tour del año. Sí, finalmente Pro Tour. Todos han llegado a un acuerdo, la UCI ha pasado por el aro de los organizadores y ha tragado con sus reivindicaciones. Aquí quien pierde son los suecos de Unibet.com que han pagado licencia Pro Tour y que terminarán comiéndosela con patatas. El prólogo fue para David Millar, ya saben It´s Millar Time. En la primera etapa victoria para Jean Patrick Nazon, que se ha aprovechado del descontrol que ha generado la última curva a escasos metros de meta. Vicente Reynés ha ejercido de kamikaze y ha roto la disciplina de los equipos de Bennati y Boonen. Fenomenal el papel del francés Roman Feillu. El de Agribuel, debutante en la categoría, se ha filtrado en la escapada del día y ha sido el más activo del cuarteto y eso que era el más joven e inexperto. El plata en los últimos mundiales sub 23 no comienza nada mal su andadura entre los grandes.

















