
Lo realmente importante para Contador es que finaliza la prueba gala haciéndose con un triunfo de primer nivel. Sus victorias de etapa en Romandía o la general de Setmana están un peldaño por debajo de su actuación en esta semana, en la que a la general hay que sumar dos triunfos parciales. Además, esta victoria le hará ganar galones en un equipo en el que éstos se necesitan, y mucho, cuando llegan las grandes citas. El liderato de Basso es prácticamente intocable, y bien ganado que se lo tiene, pero si Contador quiere que en un determinado momento Popovych, Brajkovic, Devolder y Gusev le echen un cable, tendrá que ganárselo con días de gloria como los vividos en esta carrera.
Quien también ha completado una gran semana es Davide Rebellin. El italiano de San Bonifacio no se ha visto acompañado por su equipo, por lo que su defensa del liderato no ha podido ser tan numantina como "Il Piadoso" hubiera querido. Davide, que continúa haciendo gala de una gran explosividad a pesar de superar ampliamente la treintena, destacó en una prueba que le va como anillo al dedo, señal de que será otro de los que habrá que seguir de cerca en la temporada de clásicas. Sólo el austriaco Bernhard Kohl, aún no a tope en este arranque de año, fue capaz de ayudar a su líder en momentos puntuales.
El tercer puesto final de Luis León Sánchez, al que hay que sumar su triunfo de etapa, el sexto de David López, que demuestra que será una pieza clave en montaña para sus líderes en las grandes vueltas - tiene Giro en su calendario pero no me extrañaría que hubiera algún cambio-, las pinceladas de Samuel Sánchez, pronto volverá el gran Samu de final de 2006 y la regularidad de Joaquín Rodríguez, completan una París - Niza en la que la actuación de los españoles ha superado el notable alto.
Mientras, en Tirreno - Adriático el más fuerte ha sido Riccardo Ricco. El italiano de la Saunier Duval ha demostrado que los finales explosivos se adaptan a la perfección a sus cualidades. Esto le ha valido dos triunfos de etapa y vestir el maillot de líder durante la crono, aunque fuera precisamente en esta especialidad donde Ricco perdiera todas sus opciones al triunfo final. Un compañero de Rebellin, el polivalente Stefan Schumacher se hizo con el triunfo en la cronometrada, venciendo a los dos líderes de Astaná, Alexandre Vinokourov y Andi Kloeden. Parecía que el alemán podría mantener el liderato pero en la llegada a San Giacomo, con victoria del fugado Matteo Bono, Schumacher cedió el liderato a su compatriota Kloeden. Hoy, en la última etapa de la carrera, el de Astaná podría conseguir un triunfo en el mes de marzo, algo impensable durante las últimas temporadas en las que el ex de T-Mobile sólo se centraba en julio. Precisamente un ex compañero de Kloeden, el renacido Kim Kirchen, es el máximo rival de los Astaná en la última jornada de Tirreno. Sólo tres segundos separan a la doble "K".
2 comentarios:
Una pequeña correción: hoy en El Correo hay una entrevista con David López donde dice que parará después de Romandía para preparar la Vuelta a España. Aunque ya lo dices tu, no me extrañaría que hubiese cambios y el año pasado hizo un Giro muy decente con Euskaltel.
Muchas gracias por la aportación Sergio. Creía que estaba en la preselección del Giro junto a Arroyo y Fertonani.
Un saludo
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